
Margrit Geiger, de Wiesendangen, dijo que su gato cleptómano pasó hace tres años de traer ratones a casa a robarse gallos de badminton, todo ello para impresionar a su hijo adolescente.
Luego el gato comenzó a especializarse en guantes, bufandas y camisetas. La última obsesión: ropa interior y calcetines negros.
Geiger le dijo al diario Blick que Speedy se ha robado más de 100 artículos, y el periódico indicó que algunas personas ya han acudido a recuperar sus propiedades.
La veterinaria Brigitte Buetikofer dice que los animales se roban cosas para llamar la atención, y que el mejor remedio es no hacerles caso.
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